Sínodo; la propuesta cristiana sobre la familia es para todos

Familias y comunidades
Familias y comunidades

«Respeto hacia los gays; la Iglesia no excluye a nadie», dijo monseñor Forte. Francisco consulta a los laicos sobre los grandes desafíos

GIACOMO GALEAZZI

CIUDAD DEL VATICANO

“Uniones gays”, sacramentos a los divoricados que se han vuelto a casar, anticoncepción, parejas de hecho, adopciones entre los homosexuales… Un cuestionario sobre todos los aspectos posibles y sin precedentes para describir a la Iglesia mundial y afrontar los desafíos en el tercer milenio globalizado.

El Papa quiere que sea «permanente» el trabajo del Sínodo, reforzando de esta manera la función del instrumento que creó el Concilio Vaticano II, afirmó el secretario del Sínodo, mons Lorenzo Baldisseri, que acaba de ser nombrado por Francisco, al presentar el Sínodo extraordinario sobre la familia que se llevará a cabo, por voluntad de Francisco, en 2014 (y después, en 2015, habrá una asamblea ordinaria). Cuando los periodistas le preguntaron si las familais podrán participar, dijo claramente: «Aquí se trata del Sínodo para los Obispos, no del Sínodo para los Laicos».

Este “ente” fue creado por Pablo VI tres meses antes de que acabara el Concilio Vaticano II, para que los obispos del mundo tuvieran una mayor participación en el gobierno de la Iglesia. En este sentido, hay cuestiones que «podemos discutir», pero «no se prevé que haya una reestructuración que pueda incluir una formulación diferente, institucionalmente, de la que ya existe». En cambio, «el Santo Padre habló sobre la metodología y de una forma permanente de consulta. Para contar con una colaboración más estrecha se necesita un órgano permanente, el Sínodo, pero hemos visto, a 50 años de distancia, que se necesita una formulación más dinámica, pero siempre con la estructura con la que nació». En el encuentro participarán algunos oidores laicos («las mujeres serán numerosas»), aseguró Baldisseri, y se discutirá sobre una enorme cantidad de temas («incluido el incesto», observó mons. Bruno Forte).

Pero, sobre las modalidades de la consulta a la base hay muchos enfoques en las conferencias episcopales nacionales: la inglesa puso inmediatamente en línea el cuestionario para que quien quisiera responder de forma anónima a las 38 preguntas pudiera hacerlo; en Estados Unidos, en cambio, serán los párrocos los que resuman la sensibilidad del “pueblo de Dios”. «La doctrina del magisterio debe ser la base del Sínodo, sin esto no se puede trabajar».

El relator general, el cardenal Peter Erdö, arzobispo de Budapest, subrayó que de la sesión no habrá que esperar cambios en la doctrina católica sobre la familia, sino más bien actitudes pastorales diferentes. «No tenemos la voluntad para replantear todo el discurso sobre la doctrina católica –dijo hoy en una conferencia de prensa–, sino, con base en el enfoque pastoral, queremos considerar todas las situaciones». Por ello nace la idea de enviar a todas las Iglesias locales el cuestionario con las preguntas para los fieles sobre las parejas de hecho, las uniones gays, los divorciados que se han vuelto a casar…

«No se trata solo de una cuestión de opinión pública –añadió el cardenal Erdö. Ya Jesucristo, cuando hablaba sobre el matrimonio, decía cosas muy provocativas; los discípulos se sorprendían de lo que decía el maestro, y nosotros somos discípulos de Jesús». La propuesta cristiana sobre la familia nunca va contra «alguien», sino que está «siempre a favor de la dignidad y de la belleza de la vida de cada hombre y a favor del bien de toda la sociedad», explicó el arzobispo Bruno Forte, secretario especial del Sínodo. Indicó, además, que no se trata de «discutir cuestiones doctrinales sino, por parte de la Iglesia, de escuchar los problemas y las esperanzas que viven hoy muchas familias», manteniendo siempre un «corte pastoral» según la petición del Papa de mostrar una mayor «atención», más «misericordia».

 

 

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