Los preceptos no hacen al cristiano: el Papa en la Parroquia de Tor Bella Monaca

El Papa visita la Parroquia romana Santa María Madre del Redentor en el barrio Tor Bella Monaca. - OSS_ROM

El Papa visita la Parroquia romana Santa María Madre del Redentor en el barrio Tor Bella Monaca. – OSS_ROM

Preceptos y prohibiciones ‘solos’ no te hacen un buen cristiano. Cristiano es el amor de Jesús. Es una de las respuestas del Papa Francisco a las preguntas de algunos de los jóvenes que lo acogieron en la parroquia romana de Santa María Madre del Redentor, en el barrio periférico de Tor Bella Monaca, este domingo. En el encuentro con el Consejo Pastoral, Francisco habló del drama de la “bondad puesta a dura prueba por la injusticia y la discriminación”. Y sobre las dificultades de trabajo del barrio romano dijo: “La gente de Tor Bella Monaca tiene el mismo defecto que tenían Jesús, José y María, aquel de ser pobres”. Poco antes el Papa se detuvo a poca distancia en el Centro Caritas, en el cual obran las hermanas Misioneras de la Caridad, donde mantuvo un encuentro con unos 80 minusválidos y enfermos, en representación de aquellos asistidos en el Centro Caritas, y con cinco familias necesitadas, italianas y extranjeras.

Durante la homilía, el Pontífice, partiendo de la página del Evangelio en el que Jesús entra el templo y hecha a los comerciantes, dijo:

“¿Me hago el católico, el cercano a la Iglesia y luego vivo como un pagano? Pero Jesús no lo sabe, nadie va a contárselo. Pero Él lo sabe. “Él no tenía necesidad de que alguien diera testimonio; Él de hecho, conocía lo que hay en el hombre. Jesús conoce todo aquello que hay adentro de nuestro corazón: nosotros no podemos engañar a Jesús. No podemos, delante de Él fingir que somos santos y cerrar los ojos, hacer así, y después llevar una vida que no es aquella que Él quiere. Y Él lo sabe”.

El Papa continuó afirmando claramente:

“Todos conocemos el nombre que Jesús daba a estos de doble cara: hipócritas” – “Pero yo voy a la Iglesia, todos los domingos, y yo…: sí podemos decir todo aquello. Pero si tu corazón no es justo, si tú no haces justicia, si tú no amas a aquellos que tienen necesidad del amor, si tú no vives según el espíritu de las Beatitudes, no eres católico. Eres hipócrita.”

En Cuaresma, Francisco pide a todos que se pregunten: ¿Jesús, te confías de mí? ¿Yo tengo una doble cara? Dentro de cada uno de nosotros  – dijo el Papa – se encuentra el pecado, pero del pecado Jesús no se asusta:

“También dentro de nosotros hay suciedades, hay pecados de egoísmo, de soberbia, de orgullo, de codicia, de envidia, de celos…¡tantos pecados! También podemos continuar el diálogo con Jesús”.

El Papa explicó que si reconocemos que somos pecadores y abrimos la puerta a Jesús, podemos limpiar el alma:

“¿Ustedes saben cuál es el látigo de Jesús para limpiar nuestra alma? La misericordia. ¡Abran el corazón a la misericordia de Jesús! Digan: ‘¡Pero Jesús, mira cuánta suciedad! Ven, limpia. Limpia con tu misericordia, con tus palabras dulces; limpia con tus caricias”.

Si abrimos nuestro corazón a la misericordia de Jesús para que limpie nuestro corazón, nuestra alma – asegura el Papa – Jesús se confiará de nosotros.

(MCM-RV)

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