El Papa paga a un grupo de pobres el viaje para ver la Síndone

EL DRAMA DE LA POBREZA

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Los más necesitados viajan de Roma a Turín. Hoy llega el primer grupo. El obispo limosnero: una manera para preparar la visita de Francisco

ANDREA TORNIELLI

CIUDAD DEL VATICANO

Están llegando a Turín dos autobuses llenos de peregrinos espaciales, todo pagado por Papa Francisco, para participar en la Ostensión de la Síndone. Son indigentes, sin hogar o enfermos de los que se ocupan dos parroquias de la capital italiana. “Es una manera para preparar la visita del Papa en programa para el próximo 21 de junio; antes de que él llegue llegarán sus pobres”, explicó al periódico italiano “La Stampa” el obispo limosnero Konrad Krajewski, que con los fondos destinados a la caridad del Pontífice financió la iniciativa.

El primer grupo, compuesto por cincuenta personas, salió esta mañana de la parroquia romana de Santa Lucía, en la plaza Clodio, es decir el lugar en el que reciben asistencia y comida.

Los acompaña el párroco, don Antonio Nicolai. La visita a la Síndone será el próximo jueves. Los pobres del Papa se alojarán en los centros del Cottolengo y de María Adelaide, que hospedan durante el frío invierno turinés a personas sin hogar. “El viaje -cuenta don Nicolai- fue ofrecido a nuestros hermanos indigentes por Papa Francisco, que, al saber del peregrinaje, mediante su limosnero que se ocupa de la caridad, quiso donar un aporte a estas personas que viven en la precariedad, con la convicción de que, como la Síndone, representan el rostro que sufre del Señor Jesús”.

La semana que viene, otro gurpo más numeroso repetirá el viaje. Serán alrededor de sesenta personas pobres y sin hogar, que, a bordo de un autobús de dos pisos, viajarán desde la parroquia romana de San Eustaquio en compañía del párroco y algunos voluntarios. Este segundo viaje también fue ofrecido por Papa Francisco.

El obispo Krajewski, a quien Francisco pidió que no se quedara sentado en su oficina sino que llevara personalmente la ayuda en su nombre a los necesitados, organizó en marzo de este año la visita a la Capilla Sixtina para un consistente grupo de pobres: la visita concluyó con una cena en los Museos Vaticanos. Y hace pocos días también se ocupó de la organización de un concierto en el Vaticano en el que los pobres ocuparon las primeras filas, normalmente reservadas a las autoridades. Mientras tanto continúan funcionando a todo vapor, gracias al servicio cotidiano de muchos voluntarios, las duchas y el servicio de barbería que se encuentra bajo la columnata de San Pedro.

“Debemos nutrir a los que están en dificultades no solo con pan -explicó Krajewski-, sino también hay que ofrecer ocasiones para gozar la belleza, como fue el caso de la visita a la Sixtina, o para vivir como muchos otros peregrinos momentos importantes como en el caso de la Ostensión de la Sacra Síndone”.

El obispo limosnero despidió hoy por la mañana al primer grupo que viaja hacia Turín, y le ofreció a cada uno de los presentes esa que llama “una caricia” del Papa, un contributo para poder tomarse un capuchino o alguna bebida durante el viaje.

En el video-mensaje en ocasión de la Ostensión televisiva del 30 de marzo de 2013, Papa Francisco había dicho, refiriéndose a la imagen del hombre de la Síndone: “Este rostro desfigurado se parece a muchos rostros de hombres y mujeres heridos por una vida que no respeta su dignidad”. Justamente por ello envió a Turín, abriéndoles el camino, a dos grupos de peregrinos que son muy especiales para él.

fuente http://vaticaninsider.lastampa.it/es

 

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